Graham E. Quinn, MD MSCE,1 Brian A. Darlow MD FRACP FRCPCH,2 Andrea A. Zin, MD, MSC3
1 División de oftalmología, Children’s Hospital of Philadelphia, Philadelphia, Pennsylvannia, EE.UU.
2 Departamento de pediatría, University of Otago, Christchurch, Nueva Zelandia
3 Departamento de neonatología, Instituto Fernandes Figueira, Río de Janeiro, Brasil
La ablación retiniana periférica para la retinopatía de la prematuridad (ROP) tipo 1, o grave, es eficaz en la prevención de la ceguera en la gran mayoría de los ojos y ha sido evaluada durante los últimos 25 años en ensayos aleatorios grandes con seguimiento de resultados de 5-15 años.(1-3) Actualmente, la fotocoagulación con láser de la periferia de la retina avascular es el estándar de oro en la ROP severa. Sin embargo, hoy día existe mayor comprensión de la cascada de factores vasoproliferativos integrales al desarrollo normal y anormal de la vasculatura retiniana y una aumentada interés en el uso de agentes antiangiogénicos en el tratamiento de la ROP severa (4,5). Fármacos tales como el pegaptanib, ranibizumab y bevacizumab han demostrados su utilidad en enfermedades neovasculares del ojo tales como la degeneración macular y la retinopatía diabética. (6-11) Leer el resto de esta entrada »