CENTRO COMUNITARIO OFTALMOLOGICO MARANATA

CECOM: UNA VISION SOLIDARIA

La Libertad, Perú

Dr. Artemio Burga Valdivia

El Centro Comunitario Oftalmológico Maranata – CECOM, es una Asociación Civil sin fines de lucro que tiene por finalidad mejorar el nivel de salud ocular de las personas, especialmente aquellos de bajos recursos económicos.

CECOM, en coordinación con la Dirección Regional de Salud La Libertad y con el apoyo de la Fundación Christoffel Blindenmission (CBM), se ha ido expandiendo desde sus modestos inicios en 1999, con el proyecto “Tratamiento de Cataratas en la Provincia de Ascope”, llegando actualmente a brindar nuestro servicio a cinco de las doce provincias con la que cuenta y deseamos extender nuestra atención a toda nuestra región.

En La Libertad hay más de 9,000 ciegos, de los cuales alrededor de 5,000 tienen cataratas, solamente se operan aproximadamente mil pacientes al año.

El 80 % de ellos tienen dificultades de acceder a un tratamiento adecuado debido a dificultades económicas, geográficas y socio culturales. Sólo una verdadera cruzada de solidaridad hacia el prójimo puede contribuir a mejorar la salud ocular.

Existe una estrategia que es necesario aprender para lograr los estándares de calidad de servicios poniéndolos al alcance de los más necesitados:

EXTENDERSE MAS ALLA DEL CONSULTORIO. Atreverse a salir del consultorio para atender en la comunidad a aquellos que de otra manera, no acudirían a nosotros. Las “Campañas Quirúrgicas de Catarata Gratuitas”, que alguna vez funcionaron bien, actualmente han declinado debido a la alta proporción de resultados visuales pobres asociados a la falta de control post operatorio y de refracción. El desafío real, sin embargo, es ofrecer un PROGRAMA (no campaña), con sostenibilidad administrativa, organizacional y financiera a largo plazo.

¿Qué hicimos antes de salir de los consultorios?

  • Constituimos una Asociación Civil sin fines de lucro, con objetivos concretos, redactamos el Estatuto, elegimos la Junta Directiva y nos inscribimos en los Registros Públicos y en la APCI (Agencia Peruana  de Cooperación Internacional). El apoyo inicial de las instituciones que forman la IAPB fue necesaria para el asesoramiento y monitoreo.
  • Elegimos las zonas de intervención, sus límites geográficos, demográficos y administrativos, localizadas estratégicamente en áreas de accesibilidad, que sirvieron de enlace entre la comunidad y la clínica.
  • Iniciamos con una infraestructura pequeña, de bajo costo, quirófano propio exclusivo para cirugía de catarata ambulatoria, independiente de organismos estatales, pero con estrecha relación con ellos, cumpliendo las normas establecidas por el Ministerio de Salud y colaborando con el Plan Nacional de Lucha Contra la Ceguera.
  • Inicialmente era una extensión de las actividades de la clínica, con la finalidad de hacer despistajes y captar más pacientes con catarata para cirugía. Pero la meta fue el establecimiento de estructuras y servicios permanentes de atención ocular.
  • Buscamos fuentes de financiamiento y ofrecimos transparencia en el manejo del programa, pero lo más importante fue propender a la generación propia de recursos y auto sostenibilidad a largo plazo.
  • Tenemos un sistema de monitoreo y mejora continua del programa evaluación, con indicadores y objetivos claros.  Contamos con el apoyo de una institución con servicio de vítreo y retina, que pueda resolver complicaciones.
  • En la medida que la comunidad participó en todas las etapas de planificación e implementación, hubo un mayor compromiso y empoderamiento del Programa.
  • La técnica apropiada es la cirugía de catarata con Incisión Pequeña Tunelizada Sin Sutura, que nos permite una temprana rehabilitación visual, rápida cicatrización de la herida, mínimo astigmatismo, sin depender de una maquina de facoemulsificación, con pocos instrumentos y bajo costo.

Al decidirse a hacer algo, obtenemos beneficios pocas veces reconocidos. El aumentar nuestro volumen quirúrgico nos hace mejores cirujanos, más capaces de manejar complicaciones. El costo de cada procedimiento disminuye al dividir los costos fijos entre un mayor número de pacientes, permitiéndonos tratar aún a aquellos que tienen menores recursos.  Además, al implementar una escala graduada de costos y comprar insumos en grandes volúmenes se accede a descuentos. Los pacientes se vuelven nuevamente productivos, pagan impuestos, el gobierno tiene que gastar menos, la persona que los cuida se reintegra a la vida productiva, etc.

En resumen, el involucrarnos en prevención de ceguera es “un buen negocio”, además de que nos provee de muchas satisfacciones y nos hace mejores profesionales. Actuemos localmente para contribuir a hacer realidad las metas de desarrollo del milenio. Pocos profesionales pueden hacerlo tan directa y rápidamente, ¡No desaprovechemos esta oportunidad!

Dr. Artemio Burga Valdivia

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