Editorial:Retinopatía de la Prematuridad en América Latina

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Andrea Zin, MD, PhD

Fernandes Figueira Institute-FIOCRUZ

El control de la ceguera infantil es una de las prioridades del programa Visión 2020 – El Derecho a la Visión. Las causas de la ceguera infantil varían de una región a otra, pero la mitad de los 50.000 niños ciegos por causa de la retinopatía de la prematuridad (ROP) a nivel mundial viven en América Latina.

La ceguera por ROP se puede evitar evitando el parto prematuro, y por medio de mejoras en la atención neonatal y con la detección y tratamiento precoz de retinopatías ya establecidas que pueden amenazar la visión. Además, la identificación precoz del niño con baja visión y su posterior manejo apropiado es crítica para promover el desarrollo apropiado del niño.

Desde 1997, la comunidad oftálmica en América Latina y posteriormente el subcomité de ceguera infantil de la IAPB para América Latina reconocieron la importancia de la prevención de ceguera por ROP. Aunque inicialmente el enfoque fue sobre la detección y tratamiento precoz de la retinopatía de la prematuridad, la exitosa asociación con neonatólogos agrego conceptos adicionales de importancia. ROP es un indicador del actual nivel de atención neonatal y de que el control de la ceguera se puede lograr mejorando la atención al neonato para reducir los factores de riesgo (p.ej. mejorando el manejo de la administración de oxígeno y el control de la infección, temperatura y dolor). Desde 2006, las estrategias de prevención en América Latina utilicen un abordaje multidisciplinario más integral: prevención del parto prematuro (obstetras), mejoras en la atención neonatal, neonatólogos y enfermeras), detección y tratamiento (oftalmólogos y anestesistas) y habilitación de la visión (terapeutas de la visión y ocupacionales). Los neonatólogos y enfermeras tienen hoy día un papel clave en la prevención de la ceguera causada por ROP.

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Desde 2001, se han organizado más de 30 talleres nacionales y 2 a nivel latinoamericano conjuntamente con ONG, tales como CBM, ORBIS que trabajan en la región y la OPS y sociedades nacionales de oftalmología y pediatría, además de la Sociedad Iberoamericana de Neonatología (SIBEN) y la Asociación Panamericana de Oftalmología (PAAO). Últimamente los ministerios de salud también están participando en el esfuerzo.

Pautas regionales fueron desarrolladas en 2006 por neonatólogos y oftalmólogos bajo los auspicios de la IAPB, OPS, PAAO y SIBEN, posteriormente revisados en 2007 y 2008.Las pautas sirven no solamente para implementación de programas, sino también para trabajos de sensibilización y movilización de recursos.

Existen muchas retas en el esfuerzo para aumentar la cobertura de los programas de ROP, como ha sido resaltado por Zuluaga, Zepeda y Gordillo. El apoyo de los ministerios de salud es vital, ambos para la atención ocular y neonatal. En 2009, los ministerios de salud de América Latina aprobaron el Plan para la Retinopatía de la Prematuridad en el curso de la 49ª reunión del consejo directivo de la OPS y OMS. Varios países de la región han aprobado resoluciones ministeriales apoyando las estrategias para la prevención de ceguera por ROP (p.ej. Argentina, Chile, México y Perú).

Como resultado de estos esfuerzos coordinados, se ha logrado mucho en América Latina. Con el apoyo de los ministerios y las ONG internacional y local, los programas para ROP están expandiendo en muchos países. Los comités nacionales de ROP han formado y se ha desarrollado sistemas para el manejo de información (p.ej. ROP-21 y el base de datos para ROP de la APO, ambos fundados y almacenados por IFF-FIOCRUZ). La mayoría de los países ya están siguiendo políticas y prácticas similares para el despistaje y tratamiento. Las Pautas de Examinación y Tratamiento para América Latina fueron revisadas enfatizando el uso de criterios más amplios de despistaje. También se han desarrollado pautas para el uso de oxígeno y el manejo del tratamiento por neonatólogos y enfermeras. La detección de casos va mejorando en muchos países, sin embargo, en varios países el acceso a los servicios de tratamiento es complicado. Existen un gran número de ‘casos anómalos’ (neonatos con peso a nacer >1500 g y ROP severa) y oportunidades ‘perdidas’, por lo que se puede concluir que hay mucho que se puede hacer todavía para reducir la incidencia de la ROP. La atención a neonatos es aún crítico en varios países donde existen insuficiencias de recursos técnicos y humanos. Existen pocas oportunidades para la educación de enfermeras y neonatólogos en la región. Gordillo describe el programa innovador de manejo de oxígeno desarrollado en el Perú.

Aunque contamos con unos 26.000 oftalmólogos en la región, existe aún la necesidad de capacitar profesionales para efectuar el diagnostico y tratamiento. La falta de reembolso económico para el tiempo de los oftalmólogos trabajando en el programa es un factor importante que contribuye a una insuficiencia de motivación. Almeida describe la situación en el Ecuador.

La fotocoagulación con láser de la periferia de la retina avascular es el estándar de oro en la ROP severa. No obstante, las instalaciones de tratamiento y los profesionales necesarios para efectuar el tratamiento láser no están ampliamente disponibles en América Latina, como ha sido reportado por Zepeda y Gordillo. Los agentes antiangiogénicos son alentadores, y parecen ofrecer una alternativa prometedora. Sin embargo, Graham y colegas advirtieron contra el uso generalizado de los agentes antiangiogénicos para el tratamiento de ROP severa, y de sus posibles efectos adversos y a largo plazo.

Los padres, las agencias estatales y dispensadores de atención sanitaria deben ser advertidos sobre la seriedad de la cuestión de ROP en América Latina. Esta meta se puede lograr usando publicaciones, anuncios públicos y otras medias. Materia educativa muy completa esta disponible en varios países, y debe ser más ampliamente difundida.

El apoyo de los ministerios de salud para la implementación de programas de ROP es vital, como es también el apoyo de los ONG. La sensibilización para ganar más apoyo es trascendente.

Las sociedades (de pediatría y oftalmología) y los estados deben trabajar en conjunto, dirigiéndose al mismo meta: mejoras en la atención neonatal y la implementación de despistaje y tratamiento de ROP en las unidades neonatales en América Latina.

Andrea Zin, MD, PhD

Servicio de neonatología
Instituto Fernandes Figueira – FIOCRUZ
Centro colaborativo de la OPS/OMS para la ceguera infantil
Asesora médica de CBM
Coordinadora del comité de ceguera infantil de la IAPB

La Dra. Andrea Zin, PhD, es una oftalmóloga pediátrica clínica e investigadora del servicio de neonatología del Instituto Fernandes Figueira-FIOCRUZ (IFF.FIOCRUZ), en Río de Janeiro, Brasil, donde coordina el centro colaborador de la OPS/OMS para ceguera infantil.

Es profesora también del programa posgrado en salud pública del IFF-FIOCRUZ La Dra. Zin recibió su título médico de la Universidad Federal de Río de Janeiro. Completó su residencia en oftalmología y logró su maestría en ciencias de la visión en la misma institución. En el FIOCRUZ recibió su doctorado (PhD) en salud pediátrica y maternal.

La doctora ha sido asesora médica de CBM desde 2004 y dio su apoyó a la implementación de una serie de programas de despistaje y tratamiento en varios países latinoamericanos.

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