La importancia del proceso de duelo en el apego al tratamiento del paciente con Retinopatía diabética

Lic. Psic. Juana Alejandra García Hernández
Coordinador General del Centro de Atención Integral para la
Discapacidad Visual del Hospital Nuestra Señora de la Luz (CADIVI)

Introducción

La Diabetes Mellitus (DM) es la sexta causa de muerte a nivel mundial y se ha convertido en la principal enfermedad en la población mexicana de entre 50 y 69 años. Del año 2008 al 2010 la DM fue la primera causa de atención médica y una de las más importantes de hospitalización en México, además de que en este lapso la enfermedad comenzó a manifestarse con mayor frecuencia en pacientes de entre 20 y 40 años.¹
Actualmente la DM preocupa a los profesionistas de la salud no sólo por su morbilidad y mortalidad sino también por las secuelas discapacitantes que lleva consigo. Aunque existen diversos efectos secundarios a la DM; la pérdida de la visión es de las complicaciones más temidas.

Panorama de la RD en México

El Centro de Atención Integral para la Discapacidad Visual adscrito a la Fundación Hospital Nuestra Señora de la Luz (CADIVI) reportó que en los años 2010 y 2011 la Retinopatía diabética (RD) fue la principal causa de asistencia de usuarios adultos a rehabilitación.2
El 45% de los pacientes que presentaron este padecimiento ya eran ciegos cuando solicitaron los servicios rehabilitatorios, mientras que el 55% restante tenía un diagnóstico de baja visión profunda cuando ingresó al centro.
Los factores identificados por el CADIVI para que la RD de estos usuarios fuese proliferativa son:

1. El desconocimiento de padecer DM
2. Falta de información sobre los efectos secundarios de la DM
3. Restar importancia a sus primeros indicadores de disminución visual
4. Falta de seguimiento médico y poco apego al tratamiento para la DM e incluso para la RD cuando ésta ya había sido diagnosticada

Si consideráramos estos factores para diseñar una campaña preventiva de RD, por fortuna los dos primeros se atacarían con un programa de prevención en salud visual pero ¿Cómo enfrentar el último? ¿Cómo evitar o posponer la evolución de la enfermedad en un paciente poco interesado en un tratamiento? ¿De qué manera generar en la persona un compromiso hacia su propia salud? ¿Cómo involucrar a su familia en ello?
Las anteriores preguntas se responderán si nos enfocamos en el contexto psíquico y emocional del paciente, subrayando las pérdidas y adaptaciones que debe enfrentar ante un doble padecimiento como la DM y la RD.
Por lo anterior, en este artículo se aborda la importancia del proceso de duelo como un aspecto clave que facilita, pospone o imposibilita la adherencia al tratamiento por parte del paciente.

Duelo y apego al tratamiento

El duelo un proceso normal que se origina ante la ausencia de un objeto significativo ya sea por muerte o por separación. Si bien las causas pueden ser distintas, lo que afectará a la persona es la sensación de falta y la incertidumbre que esto provoca.
Aunque diversos autores narran el duelo en cinco etapas lineales (negación, ira, negociación, depresión y aceptación)3 lo cierto es que cada persona elabora sus pérdidas en tiempos y maneras distintas.
Cuando una DM “controlable” se transforma en una RD “irreparable”, el sujeto se enfrenta a un duelo que sumado a su sistema de creencias, podría influir de forma negativa en su percepción y apego al tratamiento médico.
Las etapas de duelo más complejas para promover la adherencia a un tratamiento son la negación y el enojo ya que en ellas, el paciente no creerá en la gravedad de su caso y no estará abierto a escuchar indicaciones médicas, a modificar hábitos y mucho menos a llevar un seguimiento de su enfermedad (negación).
El paciente buscará culpables de lo que le pasa y en medio de su ira podrá retar, exigir y ser intolerante con el personal de salud mostrándose rebelde ante el tratamiento y corriendo el riesgo de no llevarlo a cabo (enojo).

Apego y corresponsabilidad al tratamiento

El apego al tratamiento se refiere al tiempo en que el paciente cumple de forma adecuada con las prescripciones médicas y está consciente de la importancia de aliarse con su médico para preservar su salud.4 La adherencia al tratamiento es exitosa sólo si el paciente participa de forma totalmente voluntaria en la toma de medicamentos, en su cambio de hábitos y en mejorar su actitud.
Para lograr el apego se necesitan tres factores indispensables: la colaboración del paciente, la participación de su familia y el compromiso de su médico.
Al ser la RD un padecimiento cuyo último síntoma es la pérdida de la visión, el tratamiento ideal para evitar que esto suceda debe involucrar asesoría oftalmológica y atención psicológica simultáneas para el paciente y su familia.
Si bien hay fases de difícil interacción con el paciente en el proceso de duelo, es justamente en ese lapso donde no debe dejársele solo y el médico tratante habrá de liderear una alianza multidisciplinaria y familiar que promueva la transición del paciente a etapas emocionales donde tenga mayor escucha y disposición.
El proceso de duelo de cada persona es complejo sin embargo, existen factores que favorecen su elaboración ante un padecimiento como la RD:

 La empatía del médico al explicar y brindar cada noticia al paciente
 El apoyo, compromiso y solidaridad de la familia
 El respaldo emocional de los amigos y conocidos
 La atención psicológica individual y la búsqueda de grupos de autoayuda
 En los casos donde la RD ha provocado ceguera; la atención rehabilitatoria inmediata

Hoy en día existen diversos programas que consideran al cambio de hábitos como la clave de prevención en la DM y la RD lo cual, es cierto en la medida de las conductas visibles del sujeto y significa un avance importante para el área de la salud. Sin embargo, en el CADIVI consideramos que el monitoreo del proceso de duelo que el paciente vive ante su padecimiento es vital, pues una emoción o pensamiento irracional en un momento de crisis pueden sabotear un tratamiento.
Aunque en el CADIVI se atienden casos en fase de rehabilitación; hay un seguimiento psicológico constante con los usuarios de Baja visión secundaria a RD. En dicho abordaje se fortalece la información médica, se evalúa el estado emocional del paciente y se involucra su familia en el proceso.

Bibliografía
• CADIVI (2010). Causas de ceguera y baja visión más frecuentes en: Informe anual del Centro de Atención Integral para la Discapacidad Visual 2010: http://www.cadivi.org.mx

• CADIVI (2011). Causas de ceguera y baja visión más frecuentes en: Informe anual de Fundación Hospital Nuestra Señora de la Luz IAP 2011: http://www.hospitaldelaluz.org/cadivi1.html

• Iglesias H y Barranco J. (2011). Psicoanálisis y duelo. México, UAEH ed.

• INEGI (2010). Estadísticas a propósito del día mundial de la diabetes. Datos nacionales:http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/aPropositom.asp?s=inegi&c=2773&ep=46

• Kübler-Ross E. (2003). Sobre el duelo y el dolor. España, Luciérnaga ed.

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