Alteraciones de la Visión Binocular en Degeneración Macular Relacionada con la Edad

M.V. López Fernández.
Medica Oftalmóloga
Servicio de Baja Visión
Hospital Oftalmológico Santa Lucia
Buenos Aires-Argentina. mvlopezf@yahoo.com.ar

La Degeneración Macular Relacionada con la Edad (DMRE) es una de las causas más frecuentes de baja visión y discapacidad visual en países desarrollados junto con errores refractivos, cataratas y glaucoma.
Según sus estadios y grado de afectación visual, esta enfermedad genera una gran discapacidad visual cuyo impacto es cada vez mayor en las personas que la padecen y constituye uno de los grandes temas de estudio e investigación en el área de salud visual en todo el mundo. La población de edad avanzada debe convivir más a menudo con las limitaciones que causa la DMRE que van desde la dificultad de leer el diario, unos de los principales motivos de consulta oftalmológica, hasta la imposibilidad de deambular o reconocer el rostro de una persona. (2)La mayoría de los pacientes se benefician de la visión binocular cuando su agudeza visual y sensibilidad de contraste son similares en ambos ojos.


En los primeros estadios de la enfermedad, la presencia de drussens maculares, no afecta la agudeza visual en la mayoría de los casos, y solo se manifiesta dificultad en la lectura con poca iluminación, dado que la pérdida de sensibilidad de contraste, ocurre en forma precoz. A medida que avanza la enfermedad, aparecen las lesiones características como atrofia geográfica y neo vascularización coroidea, afectando así, la agudeza visual y la visión binocular. (1,7)

Cuando se presenta una imagen frente a ambos ojos, esta desaparece en forma intermitente, dejando finalmente a uno de los ojos, que domine la percepción. A este mecanismo se lo conoce como rivalidad binocular. La alteración de la visión central en pacientes con DMRE, con la afectación en muchos casos del ojo dominante en primer lugar, conlleva a una alteración en este mecanismo y consecuentemente en la visión binocular. (3)

La sensibilidad de contraste es una de las habilidades visuales básicas relacionadas con el número de células ganglionares y sus representaciones a nivel cortical, que madura entre los 3 y 4 años de edad. En estudios a cerca de la visión monocular y su repercusión funcional se observó que en los casos en los que la perdida de un ojo ocurría en los primeros años de vida, debido a la gran plasticidad neuronal de los infantes, el desarrollo de la sensibilidad de contraste casi no se veía afectada al ser comparada con niños con visión binocular. (4, 5)Por el contrario, si la visión monocular aparecía en la edad adulta, la abrupta pérdida de un ojo en edades avanzadas, producía alteración en la visión binocular y esteropsis, provocando así una gran dificultad en el análisis del entorno y la percepción de profundidad.

La visión binocular implica fusión y estereopsis y esta basada en la proyección de las imágenes de cada ojo que se encuentran separados en el plano horizontal en el cráneo. La imagen se proyectará en dos sitios diferentes en cada retina de cada ojo y será ligeramente distinta en el plano horizontal.(9.10) Esta pequeña disparidad de la imagen es un gran estímulo para la visión de profundidad y se ve comprometida cuando existe una gran disparidad en las imágenes como ocurre en pacientes con DMRE. (11)
Estudios sobre visión monocular han demostrado que la visión de profundidad es posible aún cuando no existe binocularidad. Esto se produce porque las imágenes del mundo exterior contienen las llamadas claves de visión monocular. (6) Estas son características fundamentales para la percepción de profundidad como diferencia de tamaño entre dos imágenes según la distancia al observador, movimientos de paralaje, superimposicion, saturación del color y sensibilidad de contraste, entre otros. Existe una gran cantidad de claves para evaluar la visión en profundidad que no dependen de la disparidad de la imagen. El análisis del objeto y su comparación con los objetos que lo rodean, permiten ubicarlo espacialmente. Cuando una imagen pequeña se proyecta en la retina, el objeto se considera lejos del observador. En contraposición a esto, cuando la imagen proyectada es grande, esta se interpreta como ubicada cerca del observador. A esto se lo llama tamaño aparente y es un ejemplo de claves para la percepción en profundidad. (8)
Esta habilidad se desarrolla en pacientes con visión monocular y podría contribuir al desarrollo de otras técnicas de rehabilitación visual para personas con DMRE. La sensibilidad de contraste juega un rol fundamental en pacientes con baja visión y su abordaje es fundamental en el proceso de rehabilitación visual.(12,13)
Por último, el avance en el conocimiento del comportamiento de las funciones visuales secundarias y sus alteraciones en las diferentes patologías, permitirán una intervención temprana y una mejor adecuación de los tratamientos y técnicas de rehabilitación visual, minimizando así el impacto que tiene la discapacidad visual en la vida de gran parte de la población adulta.

Referencias Bibliográficas
1- SchwartzS: Age related macular degeneration. The Lighthouse handbook on visión impairment and visión rehabilitation, Vol 1, Oxford University Press, 2000, pp83-101
2- Psychol Aging. 2011 Jun;26(2):372-80. doi: 10.1037/a0022029.
3- Can J Ophthalmol. 2006 Jun;41(3):327-32.
4- Nicholas, J.J.; Heywood, Ch.A. Cowey, A. Contrast Sensitivity in One-eyed Subjects. Vision Res. 1996; 36(1): 175-18
5- Reed, M.J.; Steeves,J.K.E.; Steinbach, M.J. A Comparison of Contrast Letter Thresholds in Unilateral Eye Enucleated Subjects and Binocular and Monocular Control Subjects. Vision Res. 1997. 37 (17): 2465-2469)
6- Physiology of The Eye. Adler 1992.
7- Baja Vision- Gurovich, L. 2003
8- O’Shea, R.P.;Blackburn, SH.G.;Ono, H. Contrast as a Depth Cue. Vision Res. 1994; 34(12): 1595-1604.
9- The Lighthouse Handbook on Visual Impairment and Vision Rehabilitation. 2000
10- Leventhal, A.G. The Neural Basis of Visual Function. Vision and Visual Dysfunction 1991.
11. Regan, D. Binocular Vision. Vision and Visual Dysfunction 1991.
12. Friedman, D.B. Psychosocial Factors in Vision Rehabilitation. In Albert, D.M. Jacobiec, F.A.(eds): Principles and Practice of Ophthalmology. 2000. (6) 391: 5404-5408.
13.Kraut,J.A. Ocular Pathology and Low Vision Rehabilitation. In Albert, D.M. Jacobiec, F.A.(eds): Principles and Practice of Ophthalmology. 2000. (6) 389: 5396-5398.

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