Atencion integral a Baja Visión en el Salvador: Un Modelo de Colaboración Interinstitucional para el Abordaje Eficaz

Dr. Otto Jaime Montoya T.
Director Comité Baja Visión
Club de Leones El Salvador

INTRODUCCIÓN
Hace 4 años, en El Salvador la Baja Visión era un tema casi completamente desconocido para cualquier profesional o institución relacionada con el cuidado de la vista, incluyendo en este grupo a las Universidades que forman recursos en estas áreas.
Las estadísticas nacionales publicadas por la Dirección General de Estadísticas y Censos (DIGESTYC), nunca ha sido consignada la baja visión dentro de sus ámbitos de interés, y los únicos datos nacionales que nos sirven como estadística para calcular la dimensión del problema actual, son inferencias de la encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples de esta institución en el año 2007, en la cual consignaron que habían 71,000 personas que aún utilizando lentes prescritos tenían dificultad para ver. Esto tiene algunasemejanza con los datos de OMS que estiman la prevalecía de baja visión en 17,000 personas por millón de habitantes (haciendo la conversión, se supondría que en nuestro país hablaríamos de 102,000 personas con baja visión).

LOS PRIMEROS PASOS
El Club de Leones a nivel mundial tiene un compromiso importante con el cuidado de la vista desde 1925, cuando aceptamos como institución el reto de Hellen Keller de convertirnos en “Paladines en la lucha contra la oscuridad”. Basados en este principio y gracias a las carencias de nuestro sistema de salud en el tratamiento de la Retinopatia del prematuro, establecimos relaciones con miembros de la Asociación Salvadoreña de Oftalmología y con autoridades del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom y del Ministerio de Salud para equipar con láser al hospital y oftalmoscopios indirectos a varios Hospitales nacionales para diagnosticar y tratar esta enfermedad a través del apoyo de L.C.I.F. (Lions Club International Foundation). El proyecto fue un éxito, y sigue siendo el láser que entregamos el pilar fundamental del tratamiento no sólo de la Retinopatia del prematuro, sino también del Retinoblastoma y otras patologías para el hospital publico infantil nacional del país, habiendo rescatado de la ceguera a más de 150 niños hasta el día de hoy.

Este proyecto nos permitió darnos cuenta que muchos de los pacientes atendidos con Retinopatia terminarían con problemas de “Baja Visión”, y también darnos cuenta de que en el país el único esfuerzo por manejarla Baja Visión se realizaba en la Escuela de Ciegos Eugenia de Dueñas, en la cual se les mostraba las ayudas visuales a los pacientes.

De manera que, ante esta necesidad, se decidió conformar un Comité de Baja Visión en el Club de Leones de San Salvador, con el objetivo de tratar esta patologia, obviamente con el espíritu de la función social sin fines de lucro que nos caracteriza y en el cual se incluyera de manera permanente al Presidente (o representante) de la Junta Directiva de la Asociación Salvadoreña de Oftalmología, al Presidente (o representante) de la Junta Directiva de la Asociación Salvadoreña de Optometristas y a un grupo de Leones con demostrado liderazgo y compromiso para realizar un proyecto de alcance nacional que diera alternativas de tratamiento adecuadas para los pacientes con baja visión.

NUESTRA BAJA VISIÓN
El trabajo para este nuevo proyecto inició en el 2011, este consistía en establecer y equipar completamente una clínica para diagnóstico, tratamiento y rehabilitación integral para pacientes de Baja Visión, la cual debería contar con todas las ayudas visuales con disponibilidad suficiente para abastecer a cada paciente con las ayudas imprescindibles según sus objetivos, brindando consulta oftalmológica, de optometría y rehabilitación, ofreciendo no sólo un diagnóstico y las ayudas visuales necesarias, sino también enseñando a cada paciente la forma de utilizar mejor su resto visual. Como parte integral del proyecto se incluyó la creación de una óptica que vendiera lentes al público y con ello generar recursos que permitan subsidiar las actividades que la clínica de baja visión realizaría.

Es así como iniciamos una serie de reuniones en las que optometristas y oftalmólogos expusieron y colaboraron con cuanto material tuvieron disponible para conocer inicialmente sobre el tema de baja visión, para luego establecer que elementos necesitábamos para equipar completamente una clínica que tuviese la capacidad de diagnosticar y manejar los diferentes aspectos de la baja visión, estableciéndose de manera simultánea el compromiso de estas asociaciones a difundir la existencia de la patología y las alternativas de tratamiento, haciendo saber que ya estaba estableciéndose en el país los esfuerzos necesarios para su adecuado tratamiento.

El problema fue que a pesar de que nuevamente contábamos con el apoyo de LCIF para equipar con lo necesario la clínica y para tener un kit básico de ayudas visuales para repartir a los pacientes, nos encontramos con que en el país solamente habían 3 personas que habían sido capacitadas para tratar pacientes con baja visión, por lo cual era necesario capacitar más profesionales en esta área. Es en este momento que logramos un acercamiento con una institución internacional con mucho interés en aportar apoyo a nuestro pequeño pro yecto: ICEVI (International Council for the Education of the Visually Impaired), ellos nos proporcionaron la capacitación del personal que nosotros como institución necesitábamos, pero además, debido a que teníamos comunicación permanente y constante con el Ministerio de Salud y la Universidad de El Salvador, se logró la capacitación también de equipos de ambas instituciones, con el objetivo a mediano y largo plazo de incluir la Baja Visión en el currículo educativo superior y para dejar preparado al personal del Ministerio ante un eventual interés de las autoridades nacionales en la Atención a la Baja Visión. Nuestro siguiente reto ha sido la autosostenibilidad del proyecto, de bida que no podemos funcionar toda la vida bajo el subsidio y amparo de LCIF, ha sido necesario buscar fuentes de financiamiento, pues sabemos que en su mayoría los pacientes de nuestra región muy difícilmente podrían pagar la atención y las ayudas al precio del mercado. En estesentido, hace aproximadamente 6 meses iniciamos con el apoyo de la Asociación de Optometristas el funcionamiento de una Óptica en el Club de Leones, la cual genera algunos fondos que permiten hacer frente a los gastos operativos y la renovación del inventario de ayudas visuales.

El trabajo del comité ha sido enriquecedor, y continúa pues a este momento podemos decir que la Clínica de Baja Visión en el Club de Leones es una realidad, ya contamos con profesionales entrenados, con equipos de primera y con las ayudas visuales que había disponibles en el extranjero, seguimos contando con el apoyo y colaboración permanente de las Asociaciones nacionales de Oftalmólogos y Optometristas y con estrecha colaboración con el Ministerio de Salud y con el Comité de Visión 2020 en el cual participamos todos los involucrados en este proyecto también.

CONCLUSIÓN

En nuestra experiencia grupal, creemos que para el éxito de la implementación de programas de atención del paciente con baja visión, es necesario un esfuerzo compartido de las asociaciones profesionales de optometristas y oftalmólogos comprendiendo que ambos grupos profesionales deben tener la capacitación suficiente en diagnóstico y tratamiento de baja visión y son responsables de una parte de la atención a estos pacientes; así como la integración o al menos el acompañamiento del Ministerio de Salud o la instancia gubernamental nacional encargada de la salud visual; y finalmente, creemos imprescindible el liderazgo y apoyo de una organización no gubernamental con la credibilidad y el compromiso suficiente para ejercer de coordinador y facilitador de un esfuerzo de la importancia de este proyecto y para gestionar alianzas que permitan capacitaciones y equipamiento para las clínicas y los pacientes. Para el caso, el Club de Leones de San Salvador, El Salvador, tomó este reto como propio y hasta el momento se están recogiendo los frutos de el arduo trabajo que se ha llevado a cabo durante los últimos dos años, habiendo brindado atención a aproximadamente 56 pacientes de Baja Visión en lo que va del tercer trimestre del año 2013, continuando el trabajo coordinado con las asociaciones profesionales y el Ministerio de Salud que de alguna manera garantizan la difusión progresiva de la posibilidad de rehabilitación para la baja visión.

El trabajo esta muy lejos de terminar, tenemos asignaturas pendientes en las cuales se esta trabajando que incluyen la difusión en medios de comunicación masivos de las consecuencias y las probabilidades de rehabilitación de baja visión, así como iniciativas empresariales para lograr espacios de trabajo y compromisos de empresarios para los pacientes rehabilitados y otras iniciativas que requieren apoyos externos, pero los pasos se van realizando poco a poco y aunque el camino sea largo, en el Club de Leones tenemos el compromiso permanente de seguir luchando contra la oscuridad apoyandonos en los mejores profesionales para esta misión.

Dr. Otto Jaime Montoya T.
Director Comité Baja Visión
Club de Leones El Salvador

POSICIÓN DE LA ASOCIACIÓN SALVADOREÑA DE OFTALMOLOGÍA

Es de entera satisfacción para la Asociación Salvadoreña de Oftalmología el formar parte de este proyecto, que sin duda alguna no se conocían en un principio los alcances que este tendría. Puesto que, si bien es cierto se sabía de la magnitud del problema, no obstante eran muy poco lo que se había hecho hasta ese momento. Con la incursión en la ayuda a los recién nacidos para el tratamiento de su principal dolencia, la retinopatía  del prematuro (ROP), y la donación del laser, no bastó, sino por el contrario, fue el inicio de un proyecto de gran alcance, el cual avanzó al curso de Baja visión, y culminó con la conformación de diferentes equipos para el tratamiento de los pacientes que adolecen de las patologías que conllevan a este tipo capacidad especial. Por todo lo anterior, orgullosamente, nuestra asociación, y gracias a la formación recibida en estos cursos, 9 colegas , se han organizado, para dar origen a lo que hoy se conoce como Asociación Salvadoreña de Baja Visión, la cual a su vez es filial de la Asociación Salvadoreña de Oftalmología, y que en adelante dictará conferencias al resto de los miembros y darán sus aportes en congresos nacionales y reuniones académicas a fin de consolidar el desarrollo de esta área de la oftalmología y estimular a que otros miembros formen parte de la misma. Sabemos que no en todos los países de habla hispana se cuenta con una entidad que vele por estos problemas, por lo que reconocemos en el Club de Leones, a una entidad que va mas allá de una entidad de servicio, sino de entrega a causas de gran envergadura en beneficio de los mas necesitados.

Dr Salvador Mena
Presidente de Asociación Salvadoreña de Oftalmología Baja Visión en El Salvador

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