Baja Visión en Escolares

M. en C. Dra. Vanessa Bosch Canto
Jefe de Servicio de Oftalmología
Instituto Nacional de Pediatría
México DF

¿Qué podemos hacer?

La prevención de la discapacidad visual comienza con la detección temprana de los problemas visuales y refractivos en la edad pediátrica.
Los problemas visuocognitivos y de percepción visual pueden pasar desapercibidos, tanto por los padres como por los maestros y pediatras, a menos que se tenga la plena conciencia de buscarlos y detectarlos. 

La visión es el sentido integrador primario. Sobre la función visual se sientan las bases del aprendizaje y obtenemos la mayor parte de la información significativa que recibimos sobre las cosas. De su normalidad dependerán, por tanto, la formación de conceptos así como de numerosas variables del desarrollo en general del infante.

Los niños con algún tipo de problema visual están disminuidos en sus posibilidades de aprendizaje, situación que los limita para el conocimiento de su medio y los hace dependientes de los demás. Esto conlleva una gran desventaja en el plano de las relaciones y las actividades sociales. Así mismo, impide su total integración a la vida escolar y cultural.

Un niño con baja visión es aquel con una agudeza visual menor de 20/60 en el mejor ojo. Pero recordemos que este remanente de visión puede rehabilitarse y ser utilizado para lograr la inserción del menor a la vida escolar, social y familiar.

La Organización Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB) reconocen que los errores refractivos son la segunda causa de discapacidad visual en el mundo y es una de las 5 prioridades del programa mundial: VISION2020. (1)
Se estima que alrededor de 13 millones de niños en edades entre 5 y 15 años tienen baja visual debido a defectos no corregidos en la refracción. Estos son la primera causa de discapacidad visual en la población escolar en América Latina (2).
Se sabe que aproximadamente 5.000 niños de 5-15 años por millón de habitantes en la población total, tienen errores refractivos mayores a 1.00 dioptría esférica en ambos ojos (3). En los países en vías de desarrollo, del 69 % al 93% de los errores de refracción en los infantes no son reconocidos o tratados (4).
Entre los grupos de mayor riesgo se encuentran los niños en áreas rurales, de difícil acceso y aquellos cuyos padres tengan una menor educación.

Los errores refractivos como causa de baja visión y discapacidad visual han tomado tal importancia en las últimas décadas, que los programas de corrección de ametropías en las escuelas se han vuelto cada vez más comunes. El utilizar la escuela como sitio de concentración de la población infantil y entrenar a los maestros para hacer la detección gruesa ha sido uno de los aciertos más grandes de estos programas. No obstante, se enfocan únicamente en detectar errores de refracción y no son aprovechados para detectar otros problemas de salud visual que causen baja visión. Es por eso que el entrenamiento de los maestros debe de incluir nociones básicas acerca de las causas de visión baja infantil más comunes en la edad pediátrica (cataratas, avitaminosis, alteraciones en la retina y/o nervio óptico, etc.)

El desarrollo de técnicas y habilidades adecuadas para valorar a los niños, entre otras razones, hacen de la detección temprana de los errores de refracción un reto de salud pública de gran importancia.
Los problemas oculares pueden iniciarse desde el nacimiento y en su mayor parte pasan inadvertidos debido a que los niños, al no tener punto de comparación, perciben como normal lo que ellos ven. En la mayor parte de los casos el infante no se queja aunque su visión sea muy borrosa o afecte un solo ojo.
Si no se tratan desde la infancia, estos problemas oculares pueden empeorar y dejar secuelas graves en la visión, no susceptibles de remediarse posteriormente. Esto conlleva un aumento importante en el índice de deserción escolar y una desventaja social mayor.

Los niños con baja visión y retraso escolar generalmente son enviados a “escuelas especiales” para su aprendizaje. A pesar que los niños con menor capacidad visual, tiene un remanente visual utilizable, el entorno escolar no los motiva a usar esa visión para aprender.

Hoy en día es aceptado que la escuela regular es el mejor espacio educativo y social para todos los niños, tengan o no necesidades educativas especiales, ya que al estar sujetos a las reglas que rigen a todos los alumnos, no hay discriminación.
Es por eso que el concepto de Integración es hoy imperativo en el sistema educativo y debe de contar con el apoyo del sistema de salud.

La atención de los menores con necesidades educativas especiales representa un reto para el maestro regular. Se necesitan estrategias adecuadas para lograr el aprendizaje. En lugar de que los niños y niñas con baja visión sean atendidos en instituciones especiales (generalmente escuelas para ciegos), los maestros de educación especial acuden a las escuelas regulares para apoyar a maestros y alumnos y así se obtiene una mayor cobertura educativa, especialmente en zonas rurales alejadas.
Por tanto, Integrar constituye un esfuerzo por generar las condiciones que permitan que los niños con visión baja aprendan de acuerdo con sus potencialidades en escuelas existentes en sus lugares de origen (4).

Si se pretende que los niños con baja visual tengan una vida lo mas normal posible, es necesario que asistan a una escuela regular y que se les provea de las ayudas ópticas más indispensables, en especial los lentes para corregir errores refractivos.

Los programas de detección temprana de errores refractivos y la Integración Escolar buscan hacer realidad la igualdad de oportunidades para los niños y las niñas con visión baja.

BIBLIOGRAFÍA

1. Sharma A, Congdon N, Patel M, Gilbert C, School-based Approaches to the Correction of Refractive Error in Children. Surv Ophthalmol 2012, 57:272—283.

2. Maul E, Barroso S, Munoz SR, et al. Refractive Error Study in Children: results from La Florida, Chile. Am J Ophthalmol. 2000;129:445—54.
3.- OMS, MANUAL CEH VISION2020, 2010 79-83.
4.- Esteso P, Castanon A, Toledo S, et al. Correction of moderate myopia is associated with improvement in self– reported visual functioning among Mexican school-aged children. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2007;48:4949—54.
5.- Garcia-Cedillo I, Escalante-Herrera I, Escandon-Minutti M, et al. La Integración Educativa en el Aula Regular, Secretaría de Educación Pública, Tercera reimpresión, México, 2009

Los comentarios están cerrados.